Las 3 llaves del compromiso

¿Es necesario preguntarnos si es realmente posible que una persona se comprometa con alguna marca?


Si lo analizamos detenidamente el máximo nivel de lealtad es el compromiso, de hecho a muchas personas les cuesta comprometerse con algunos de los factores trascendentales de la vida, por ejemplo el compromiso del matrimonio siempre es un tema que tiene inquieto a los solteros antes de dar el sí en el altar, sin embargo vemos a los directivos de marketing queriendo lograr el compromiso de consumidores con un yogurt o con un paquete de papas y el camino que usan tradicionalmente es una promoción que incluye un viaje o un televisor para ver el mundial.

La verdad lograr el compromiso de las personas es algo mucho más serio, es necesario estar conectado con los valores, con la esencia, es lograr de alguna manera alinear el pensamiento de muchos y alcanzar un propósito común, eso es el compromiso.

La primera llave del compromiso empieza por escuchar para entender cuales son las necesidades del otro y ver si estamos en capacidad de lograr esa conexión, aunque no se trata de una simple respuesta a las inquietudes de las personas, si ese compromiso no es completamente honesto, va a ser muy difícil que la conexión sea efectiva. Esta es la razón principal por la cual uno de los principales puntos de contacto de la organización para generar compromiso es en las áreas de atención y servicio al cliente, ellos tienen la responsabilidad de escuchar al cliente ¡y sobre todo entender cuál es su necesidad! Suena sencillo pero la realidad es que muchas empresas Colombianas pierden esta gran oportunidad.

La segunda llave tiene que ver con nuestra capacidad de demostrar que nos importan las personas más que los negocios, nadie se va a comprometer con una marca que no demuestre lo mucho que es capaz de hacer por la gente de manera desinteresada y esto debe ser parte del ADN de la compañía.
Para alcanzar esta segunda llave del compromiso debe trascender una visión corporativa y cada uno de los empleados debe creer que puede y debe ayudar a las personas.

La tercera llave es la innovación, una empresa que no tiene lo que se necesita para sorprender constantemente a las personas jamás podrá tener consumidores comprometidos.
Hoy en día la competencia es feroz y existen compañías que lo hacen bien y otras que lo hacen mejor, por esto, para alcanzar el anhelado compromiso no es suficiente hacer la tarea, es necesario impactar al mundo como nunca nadie lo ha hecho y ahí la innovación como parte de la cultura de la empresa se vuelve una pieza clave.


Revista Conteo 3ra Edición.
Juan Pablo Serrano